Apocalipsis 4:4-7

Apocalipsis 4:4-7

“Bienaventurado es el que lee, y los que oyen estas palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas, porque el tiempo esta cerca.” Ap 1:3

La adoracion celestial 

4 Y alrededor del trono había veinticuatro tronos; y ví sentados en los tronos a veinticuatro ancianos, vestidos de ropas blancas, con coronas de oro en sus cabezas.”5 Y del trono salían relámpagos y truenos y voces; y delante del trono ardían siete lámparas de fuego, las cuales son los siete espíritus de Dios.6 Y delante del trono había como un mar de vidrio semejante al cristal;y junto al trono, y alrededor del trono, cuatro seres vivientes llenos de ojos delante y detrás. El primer ser viviente era semejante a un león; el segundo era semejante a un becerro; el tercero tenia rostro como de hombre; el cuarto era semejante a un águila volando. Y los cuatro seres vivientes tenían cada uno seis alas, y alrededor y por dentro estaban llenos de ojos.

lampara

Notas: En este capítulo debemos vemos lo que describe las cosas que sucederán una vez que la iglesia sea sacada de la tierra en lo que se conoce como el arrebatamiento. Juan contempló una puerta abierta en el cielo y escuchó una voz como de trompeta, era la voz de Jesucristo invitándole a subir al cielo para mostrarle las cosas que sucederán después del período de la iglesia. Al instante, Juan se encontró en el cielo, en el Espíritu y lo primero que vio fue un trono. Esto no se refiere a un mueble donde se sienta una persona importante sino a un símbolo de gobierno y autoridad soberana.

En el trono estaba sentado uno cuyo aspecto era semejante a piedra de jaspe y de cornalina. Juan no vio a nadie con rasgos humanos en ese trono, solamente un brillo comparable al de joyas preciosas, jaspe y cornalina. Quien estaba sentado en el trono es Dios. Juan estaba contemplando la gloria de Dios. Alrededor del trono había un halo maravilloso como un arco iris, semejante en aspecto a la esmeralda. Todo esto leimos en el capitulo anterior . En esta ocasión, Juan prosigue describiendo su maravillosa experiencia en el cielo. Vio tronos además del trono ya descrito. Alrededor del trono de Dios había veinticuatro tronos. En cada uno de estos tronos se sentaba un anciano.  Anciano, más que edad avanzada nos habla de dignidad. El estar sentados sobre tronos alrededor de Dios significa que estos ancianos

trono 4 también están reinando juntamente con Dios. Sus vestiduras blancas simbolizan la justicia que alcanzaron al haber confiado en Cristo como Salvador.

Sus coronas de oro simbolizan la recompensa por sus obras justas. Los veinticuatro ancianos no pueden representar a otros sino a los redimidos por Dios. La gran pregunta es: ¿A qué redimidos? Bueno, no puede ser Israel, porque a estas alturas de los eventos futuros, la nación de Israel todavía no habrá sido salvada ni glorificada ni coronada. Mas adelante, en los próximo capitulo, se hará evidente que la resurrección y glorificación de Israel acontecerá al final del período de la tribulación. Tampoco pueden ser los redimidos del período de la tribulación, porque la tribulación recién estará por iniciarse. El único grupo de redimidos glorificados y coronados a esta altura de los acontecimientos de los eventos futuros es la iglesia. Por tanto, concluimos que estos veinticuatro ancianos representan a la iglesia en su estado de glorificación en el cielo.

Juan prosigue relatando lo que sus ojos estaban percibiendo en el cielo. Las cosas no estaban estáticas, ciertamente no. Había febril actividad que procedía de ese trono majestuoso. Juan está ante un espectáculo nunca antes visto. El zigzaguear deslumbrante de los relámpagos  relampagos se mezclaba con ensordecedores truenos y voces fenomenales. Era como para amedrentar a cualquiera. ¿Qué significa esto?

Bueno, nos lleva a pensar en la ocasión cuando Dios entregó las tablas de la ley a Moisés en el monte Sinaí. El monte se iluminó con los relámpagos y tembló por los truenos y las voces retumbaban por doquier. Era un espectáculo que infundía terror. Lo que Juan estaba viendo simboliza que Dios está presto para derramar su juicio sobre la tierra sumida en incredulidad y rebeldía. Cuanta razón tiene la Biblia al afirmar que horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo.

Además de tronos y ese espectáculo de luces y sonido, Juan contempló algo por demás interesante. Estas siete lámparas de fuego ardiendo delante del trono de Dios son símbolo del Espíritu Santo en su plenitud para llevar a cabo la voluntad de Dios en su juicio sobre la tierra. Por eso se encuentra delante del trono de Dios, listo para entrar en acción.

Hasta este momento, Juan no nos ha dicho sobre qué se sostenía el trono de Dios. Ahora lo sabemos. Estaba sobre un mar de vidrio semejante al cristal     mar de vidrio. Por lo que dice Apocalipsis 21:1 sabemos que en el cielo no existe mar, en los términos que nosotros conocemos los mares, entonces lo que Juan estaba viendo debe haber sido algo transparente, duro como el vidrio que se extendía delante del trono. Algo semejante vieron Moisés, Aarón, Nadab y Abiu. Exodo 24:10 dice: “y vieron al Dios de Israel; y había debajo de sus pies como un embaldosado de zafiro, semejante al cielo cuando está sereno”  Es la gloria que rodea al trono de Dios en el cielo. Para hacer más espectacular la maravilla del cielo, Juan nos describe un elemento más. Se trata de varios seres vivientes.

Es difícil hacerse una idea de cómo lucían estos seres vivientes. El hecho de estar llenos de ojos delante, detrás, alrededor y por dentro nos hace pensar en que nada escapa de su escrutadora mirada. Estos seres vivientes no son omniscientes, porque solo Dios tiene este atributo, pero ciertamente están al tanto de todo lo que sucede alrededor del trono de Dios. Pero, ¿quiénes son estos seres vivientes?

Una comparación de estos seres vivientes con lo que tanto Ezequiel como Isaías vieron en visión, nos ayuda a identificar a estos seres vivientes. Se trata de querubines, quienes son una orden angelical que se ocupa de guardar la santidad de Dios. Su presencia alrededor del trono de Dios garantiza la absoluta santidad del cielo. Pero note que cada ser viviente tenía su particularidad.

En el proximo versiculo veremos mas detalladamente sobre estos seres vivientes. Los-4-seres-vivientes

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